¿Qué es el cambio climático?

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en su Artículo 1, lo define como ‘un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables’. La CMNUCC distingue entre ‘cambio climático’ atribuido a actividades humanas que alteran la composición atmosférica y ‘variabilidad climática’ atribuida a causas naturales.

Los científicos han encontrado evidencias de que el clima en el planeta está cambiando a un ritmo más acelerado de lo esperado y que nuestras actividades ligadas a la producción, extracción, asentamiento y consumo, son la principal causa de este aceleramiento en el cambio.

El mayor problema de un cambio acelerado en el clima es que nuestras sociedades no están preparadas para asumir los cambios que esto nos pueda traer: derretimiento de las masas glaciares y nevados que abastecen acueductos, cambios en los ciclos de floración y fructificación de las plantas de cultivo, ascensos en el nivel de los mares donde hay mucha población viviendo, mayor ocurrencia y fuerza en lluvias, sequías, huracanes, heladas y granizadas en áreas urbanas y rurales, entre otros fenómenos que sin duda reducen nuestra calidad de vida.
Imagen: iati Seguros

¿Cómo diferenciar cuándo es cambio climático de origen humano y cuándo es simplemente el clima y sus variaciones naturales?

Es muy frecuente escuchar que algunas personas relacionan la ocurrencia de eventos extremos del tiempo meteorológico como indicadores inequívocos del cambio climático (ejemplo, ocurrencia de un huracán fuerte, una gran granizada, una sequía prolongada, una lluvia torrencial, una tormenta de nieve y un frente muy frío). Sin embargo, muchos de esos eventos extremos son puntuales y no son la generalidad, es decir, se presentan una única vez, o no se repiten sino hasta muchos años después.
En otros casos, cuando se presenta un fenómeno de Variabilidad Climática interanual, como El Niño o La Niña, estos pueden ser leves, moderados o fuertes. Como vimos anteriormente, la ocurrencia de uno de estos fenómenos se restringe sólo a algunos años y su duración es de 1 hasta 3 años. Periodo donde El Niño o La Niña, nace, crece, madura, y muere o desaparece  (científicamente denominados: inicio, desarrollo-maduración y debilitamiento). En el caso de presentarse fenómenos de esta naturaleza fuertes, se presentarán también eventos climáticos extremos, pero éstos sólo estarán restringidos en ocurrencia, al periodo de “vida” que tengan El Niño o La Niña.
La evidencia del cambio climático se encuentra en la mayor frecuencia, intensidad y magnitud de eventos climáticos que comienzan a repetirse temporada tras temporada, o cambios graduales en la temperatura y la precipitación que van transformado lenta y progresivamente el clima de una región.
En otras palabras, la temperatura y la precipitación promedio, así como los máximos y los mínimos, se vienen modificando y no volverán a ser los mismos. Así, la certeza del cambio climático se tendrá cuando al revisar los datos climáticos en el año 2040 o 2070 o 2100, corroboremos que efectivamente hubo cambios significativos en los valores de las variables climáticas respecto al comportamiento observado 30 o 50 años antes.